Unos por otros la casa sin barrer.
- Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto
- 16 nov 2020
- 2 min de lectura
Dada la situación, se hace necesarias acciones contundentes.

En mis paseos largos mañaneros y vespertinos por las calles de esta Noble Villa de Ocaña; cuya distribución es de estilo medieval, por cierto, una verdadera maravilla arquitectónicamente hablando; así como por sus caminos adyacentes, veo continuamente basura, desperdicios y escombros, lo cual me hace cabrear y pensar si verdaderamente nosotros, los animales racionales de dos extremidades, somos unos "asilvestrados" y somos peores que los propios animales salvajes, que no se les ocurriría destruir o ensuciar, ni por asomo, su entorno, aquel en el que viven, se alimentan, se reproducen y mueren... sin embargo nosotros sí y lo peor de todo es que lo hacemos continuamente.

He de comentar que sobre la limpieza de las calles siempre echamos la culpa al servicio de limpieza de que no limpian por desidia, pero también hay ciertos especímenes que tiran todo al suelo, ejemplo, mascarillas, cubetos de basura vacíos y en el suelo las bolsas rotas, algunas veces, y excrementos de sus mascotas por todos los sitios que éstos no recogen del suelo, que es su responsabilidad.
La travesía de José Peña, Hermanas Esquinas a la altura de la urbanización que suelen nombrar como "Las 102 viviendas", la calle que va al colegio Pastor Poeta y las calles paralelas a la Residencia de Mayores incluyendo Fray Diego de Ocaña, ni os cuento.
Y etc, etc, etc.... entre lo guarros que son algunos y la tardanza de los servicios de limpieza es como lo del dicho...."los unos por los otros, la casa sin barrer". Se hace necesario y de forma urgente una serie de actuaciones más enérgicas por parte de las autoridades competentes, además de una campaña oficial por parte del los responsables del consistorio, para concienciar a nuestros vecinos, que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia. Continuará.




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