top of page

Un lugar de la Mancha cuyo nombre recuerdo. Ocaña 6

  • Foto del escritor: Leopoldo García-Alas Ureña
    Leopoldo García-Alas Ureña
  • 13 nov 2020
  • 4 min de lectura

Actualizado: 21 nov 2020

LA FIESTA COMO BIEN EMPRESARIAL

De nada valen la resignación, el conformismo, el acomodo, la entrega, las quejas y la sumisión. Ocaña necesita trabajo para ofrecérselo a sus ciudadanos. Necesita un tejido empresarial, industrial y comercial urgente, porque Ocaña se nos va de las manos, se nos muere sin que nadie mueva un dedo por evitarlo…


Ocaña no está para remilgos, para andar con miramientos, para ir seleccionando, ni para elegir el tipo de trabajo que más interesa a sus vecinos. A Ocaña llegaron empresas y emprendedores de todo tipo y al poco de llegar, pusieron pie en polvorosa ante las enormes trabas medioambientales, estructurales, y farragosas e interminables burocracias.


No creo que Noblejas, Villarrubia de Santiago, Santa Cruz de la Zarza o Yepes sean más afortunadas, trabajadoras o más eficiente y visionarias que la titular de la Comarca.


Tal vez los dirigentes de estas localidades sepan venderlas mejor, a lo mejor sus dirigentes anteponen su pueblo por encima de las ideologías. Tal vez los partidos políticos ejerzan una mayor presión en la Villa y sus mandatarios sucumban ante estas presiones, dejando más libres a las poblaciones limítrofes.


No es Ocaña una población que se preste al vasallaje, a la idolatría, a la sumisión y al sometimiento incondicional, muy al contrario, Ocaña siempre tuvo el coraje de no permitirle a nadie el menor sometimiento. Las autoridades de la vecina Cabañas de Yepes, son de noble y humilde condición, pero nunca dispuestas a mostrar una débil apariencia, sus vecinos no lo permitirían.


Dicen de un alcalde, que ante la visita de un Gobernador le dijo: “Amigo, amigo, pero el borrico a la linde. Primero ofrécenos trabajo y luego nos vamos a comer”.


Aquellos alcaldes que siendo del régimen, no se les caía Ocaña del corazón, consiguiendo para su pueblo la llegada de pequeñas empresas con las que poder ofrecer decenas de puestos de trabajo en tiempos de extrema necesidad.


Oficina de empleo de Ocaña (Toledo)

Hemos tenido políticos de ámbito provincial y regional autoridades de ámbito provincial que NO tuvieron el acierto de traerse para su pueblo algo con lo que iniciar el despegue. No sabemos los motivos…


Sinceramente pensamos que a lo mejor lo que ha faltado es creer un poco más en las posibilidades de Ocaña, en la condición emprendedora de sus gentes, en el poder de sacrificio, en su lucha casi en solitario contra la escasa o ninguna ayuda de las instituciones. En la valentía, fuerza o tenacidad necesarias para emprender empresas de primer orden industrial y empresarial.


Tal vez se tenga que ayudar a la creación de pequeñas cooperativas agroalimentarias, textiles, vinícolas, manufacturadas, de distribución y compostaje, de transporte, logísticas y de moda. Tal vez sean las pequeñas empresas la solución de la extremada gravedad en la que se encuentra Ocaña en estos momentos. Una macroempresa parece que NO va a ser el futuro inminente.


Sólo como ejemplo, proponemos empresas de ropa deportiva, con logos atrayentes, con diseños exclusivos y excelente calidad y precios muy ajustados. Creación de la “Denominación de Origen Mesa de Ocaña” en la industria quesera, conservera, chacinera y repostera con la creación de un consejo regulador.


En Ocaña siempre se establecieron magníficos guarnicioneros que crearon una industria alrededor de la piel de alta consideración y es en estos momentos cuando tengamos la necesidad de hacerlos resurgir.


Y para que todo esto se lleve a cabo, nuestras autoridades se tienen que concienciar, tienen que comprometerse en la creación de empresas con las ayudas que se crean necesarias, como exención de impuestos, subvenciones y agilización de trámites burocráticos.


Ocaña necesita abrirse a un mercado competitivo de primer orden y necesitaría la ayuda y colaboración de los consistorios de las localidades dispuestas a dotar a la Comarca de una infraestructura, que lejos de crear divisiones, celos y emulaciones, consigan una estructura comarcal donde el único objetivo sea el bienestar de los ciudadanos.


Es la unión la que hace la fuerza y la descohesión la que propicie la disgregación, debilidad y postergación de un territorio desprotegido por las autoridades regionales.


Nadie va a venir a ofrecernos puestos de trabajo, eso ya lo tenemos más que sabido, ni PP, ni PSOE trajeron nada para nuestra localidad. Es hora para nuestros actuales representantes, salgan a buscarnos y encontrarnos la vida.


Tal vez Ocaña haya estado confinada demasiado tiempo, sin necesidad de pandemias. Una clausura casi monacal. Un confinamiento en pleno cruce de caminos, un confinamiento en un territorio abierto a los cuatro puntos cardinales.

Ocaña no puede seguir viviendo de fiesta en fiesta, de tradición en tradición, de representación en representación, en donde las autoridades provinciales venían a las cálidas noches estivales a disfrutar de la última función y la degustación de nuestra magnifica hostelería, ahora agonizando. Donde un día sí y otro también, tienen que entregar la llave con un nudo en la garganta. Pequeñas tiendas, pequeños negocios, humilde comerciantes a los que sólo les queda una dignidad hecha girones.


Aquellas estampas de antaño con las fuerzas vivas presidiendo festejos en las primeras filas mientras el pueblo languidece solo son propias de aquellos NODOs en blanco y negro. Ahora los caciques pertenecen al mundo pintoresco del señorito venido a menos.


Un servidor de ustedes.


Comentarios


Publicar: Blog2_Post

©2020 por La verdad Ocaña

bottom of page